José Ramón Pérez
Vélez-Málaga
Tres generaciones leyendo la madera. Su taller huele a roble desde 1962 y enseña a los niños del pueblo desde que abrió la escuela. Cree que la madera siempre dice cómo quiere ser trabajada: sólo hay que saber escuchar.
Somos una asociación donde se aprende de mano a mano. Un espacio donde los maestros transmiten sus saberes a la futura generación de artesanos, sin aulas, sin pizarra, sin pantallas.
AZ Saber-Hacer acompaña a maestros artesanos que quieren transmitir su oficio. Ellos son el corazón del programa.
Chicos y chicas de 10 a 15 años participan en talleres presenciales donde aprenden directamente de los maestros. No hay teoría: es poner las manos en la masa, con herramientas de verdad.
El equipo coordinador une a artesanos y aprendices, organiza los talleres y hace seguimiento del impacto.
Seis oficios. Seis maestros. Un objetivo: transmitir el Saber-Hacer.
Cada uno lleva décadas con las manos puestas en su materia. Estos son los maestros que enseñan en los talleres de Saber-Hacer.
Vélez-Málaga
Tres generaciones leyendo la madera. Su taller huele a roble desde 1962 y enseña a los niños del pueblo desde que abrió la escuela. Cree que la madera siempre dice cómo quiere ser trabajada: sólo hay que saber escuchar.
Coín
Pasó por la escuela de Manises, pero volvió al pueblo. Lleva veinte años enseñando torno a niños en su taller blanco, donde la arcilla húmeda y el silencio mandan. Para ella, centrar el barro es centrar la mente.
Almogía
Cuarta generación de herreros. Su fragua sigue encendida cada lunes, como en tiempos de su bisabuelo, y los niños del pueblo aprenden a leer el color del hierro antes de tocar el martillo. Forjar enseña paciencia, y a no tener miedo al fuego.
Frigiliana
Modista de pueblo. Cose vestidos de feria y enseña a niñas y niños a arreglar lo suyo en lugar de tirarlo. Para Carmen, la aguja es la mejor herramienta para enseñar paciencia y cuidado.
Cómpeta
Hortelano de toda la vida. Conoce cada vara de tierra de su huerto y enseña por qué las cosas se hacen como se hacen: la luna, las estaciones, la vecindad de las plantas. Para Manuel, la tierra no necesita explicaciones: necesita tiempo.
Frigiliana
Cocina cada día como aprendió de su madre: sin báscula, sin recetas escritas, con las manos. Enseña a los niños a oler, probar y rectificar, y a entender por qué un guiso lento sabe a lo que sabe.
Quiero apuntarme a un taller de oficio.
Tengo un oficio y quiero transmitirlo.
Quiero ayudar a que el saber-hacer siga vivo.
Da el primer paso. Una persona del equipo se pondrá en contacto contigo en menos de una semana.